Con una iniciativa priorizada por la ciudadanía a través de Presupuestos Participativos, 32 mujeres campesinas recibieron formación en conducción y obtuvieron su licencia, fortaleciendo su autonomía, movilidad y acceso a nuevas oportunidades.
En un territorio donde recorrer largas distancias hace parte de la cotidianidad y las condiciones geográficas representan un reto permanente, contar con una licencia de conducción representa una herramienta que facilita los desplazamientos entre veredas, amplía las posibilidades laborales y favorece su participación en los espacios comunitarios.
La iniciativa nació como respuesta a una necesidad identificada por las propias mujeres rurales, quienes manifestaron la importancia de contar con mayores oportunidades para movilizarse de manera segura e independiente.

Por su impacto positivo y por responder de manera efectiva a las necesidades del territorio, esta iniciativa fue reconocida como una buena práctica de Presupuestos Participativos, demostrando que cuando la ciudadanía decide sobre las inversiones de su localidad es posible generar transformaciones reales y sostenibles.
Para muchas de las mujeres participantes, conducir representa hoy mayor independencia, mejores oportunidades y la posibilidad de asumir nuevos retos personales y productivos, y es un ejemplo de cómo una acción concreta puede convertirse en un motor de cambio para toda una comunidad.
*Fuente: Alcaldía Mayor de Bogotá



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