El Gobierno nacional advirtió sobre el preocupante incremento de las temperaturas en distintas regiones del país durante los primeros 13 días de mayo, acompañado de una disminución significativa de las lluvias y un aumento acelerado en la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño.
El reporte evidencia que la región Caribe e Insular ha sido una de las más afectadas, registrando olas de calor con temperaturas por encima de los promedios históricos.
Ciudades como Valledupar alcanzaron 38.4 °C, con una anomalía de +4.2 °C, mientras que Santa Marta llegó a 37.2 °C (+4.0 °C). En San Andrés, la temperatura máxima alcanzó 33.7 °C, superando su récord histórico. Estas condiciones han intensificado la sensación térmica y elevado los riesgos asociados a sequías y salud pública.
En la región Andina también se han presentado incrementos sostenidos en la temperatura, especialmente en zonas de valle y menor altitud. Barrancabermeja reportó una anomalía de +4.4 °C, y ciudades como Medellín y Bogotá experimentaron varios días consecutivos con temperaturas superiores a las habituales.
En paralelo, territorios de la región Pacífica y la Orinoquía, como Quibdó, Yopal y Puerto Carreño, registraron aumentos cercanos a los 4 °C frente a sus promedios históricos.
El impacto ambiental ya se hace evidente con el aumento de alertas por incendios forestales, que pasaron de 7 a 90 en apenas dos semanas de mayo. Más de la mitad de estas alertas se concentran en la región Caribe, particularmente en La Guajira y Magdalena.
Las recomendaciones
Frente a este panorama, la ministra (e) de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez, advirtió que esta situación compleja requiere compromiso «con acciones preventivas que permitan una mejor preparación y mitigación de mayores impactos”.
Desde la UNGRD, el director Carlos Carrillo pidó «adoptar medidas desde ahora, activar los planes de contingencia y estar preparados ante sequías, posible desabastecimiento hídrico y presión sobre el sistema energético, particularmente hacia finales del año. Es indispensable ahorrar agua y energía e identificar las zonas con mayor riesgo de incendios forestales”.
Las proyecciones del Gobierno Nacional elevan la probabilidad de desarrollo del fenómeno de El Niño del 62 % al 82 % para el trimestre mayo-junio-julio de 2026, con una posible consolidación del 96 % hacia finales del año, que coincidiría con la temporada de menos lluvias, aumentando la presión sobre el abastecimiento de agua y la generación energética.
*Fuente: Presidencia de la República



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