La recién designada ministra de Agricultura, Cecilia López Montaño, estableció una ruta según la cual el campo colombiano será muy diferente de como es hoy, con un sistema real de pensiones, y en el que las mujeres serán el eje del proyecto.
La futura funcionaria afirmó, en entrevista con la televisión, que con seguridad que habrá reforma agraria y reiteró las propuestas del presidente electo, Gustavo Petro, que se resumen en cinco puntos fundamentales.
- Productividad de la tierra. Las tierras productivas que no estén produciendo tienen dos caminos: pagar impuestos elevados, o ser vendidas al Estado, para que las entregue a los campesinos. “Consistirá en comprar tierras que no se utilizan y se entregarán a quienes las quieran poner a producir de inmediato», declaró.
- Protagonismo de la mujer campesina. Se pretende superar el marginamiento al que está sometida la mujer en la ruralidad y, con esto, reducir la enorme ventaja que le lleva la mujer urbana.
- Protección de derechos. Además de los servicios de salud, que benefician al campesino, se buscará ampliar el cubrimiento del servicio de educación y la reducción de la violencia y el hambre que afectan a la familia campesina, en especial a la mujer.
- Recuperación del mercadeo. Uno de sus proyectos busca crear un mecanismo similar al del Instituto de Mercadeo Agropecuario (Idema), que existía y ella liquidó cuando fue ministra de Agricultura en el gobierno de Ernesto Samper Pizano, en 1996. “Lo liquidamos, porque se estaban robando los recursos”, explicó. También se buscará establecer porqué la banca agraria dejó de estimular el agro, pues con mayor estímulo se pueden reactivar sistemas de financiación y apoyo a los campesinos.
- Atención vial. Uno de los principales problemas de la producción rural ahora es la falta de vías, aspecto que, según López, será objeto de atención prioritaria, a fin de que haya una verdadera productividad. La ministra dijo que junto con las vías se hace necesario desarrollar formas de mercadeo y almacenamiento, corrigiendo errores del pasado, cuando el Idema mantenía grandes depósitos de granos, como arroz, a los que afectaba el gorgojo.
Una de las ideas llamativas propuestas por López es que los campesinos puedan terminar su vida laboral y jubilarse con pensiones dignas, inexistentes hasta ahora, dado que sus ingresos son mínimos.
De concretarse estas iniciativas, se podrá poner fin al feudalismo al que está sometido el campo colombiano, con grandes masas de campesinos trabajando en tierras ajenas y con salarios bajos, sin derecho a nada más. El sistema feudal, que aún persiste, desaparecerá, prometió López.



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