En su visita a Tunja (Boyacá) el 6 de febrero, el candidato a la Presidencia, Gustavo Petro dio a conocer algunas de las estrategias que propone para fortalecer el campo, dadas las condiciones de inseguridad alimentaria, altos precios de los alimentos y dificultades para proveer una vida digna a los productores.
Según el candidato, es fundamental cambiar la economía extractivista, es decir, la dependencia del petróleo y el carbón, para garantizar el «encadenamiento de la vida» y abrir paso a un sistema económico que transforme favorablemente la producción de alimentos, con tres ejes fundamentales:
- Fortalecimiento de la producción agraria nacional. Según Petro, es necesario que los productores sean los propietarios directos de las agroindustrias, ya que a más industrias más riquezas para los campesinos. En este sentido citó el caso de los productores de leche, que podrían convertirse en propietarios de las pasteurizadoras, con el fin de reducir la monopolización de la cadena láctea. Lo anterior no implica acabar con las empresas existentes, sino crear más para que se incida directamente en la economía campesina a través de la transformación de los productos, que tienen mayor valor agregado.
- Asociatividad. Este punto beneficiaría especialmente a los minifundistas, pues si se asocian pueden crear industrias más fuertes, lo cual evitaría el desplazamiento rural y el empobrecimiento del sector. «Esto no implica una industria en cada finca, sino asociatividad para que las regiones tengan industria, si los productores directos son los propietarios», dijo el candidato.
- Conocimiento. Para Petro es necesario que la cadena productiva mejore desde la educación especializada en aspectos como desarrollo tecnológico, creación de máquinas, superación de la pobreza, administración, entre otros, pero también desde el arte y la cultura. «Un gobierno tiene que dotar a la sociedad de las condiciones para trabajar», con espacio (rural, urbano y digital), educación y capital, afirmó.
Un aspecto adicional que mencionó es la consolidación de energías limpias, en especial en zonas donde hay dependencia del carbón, como Norte de Santander, Cundinamarca y Boyacá. «Hay que hacer un proceso en donde el empresario del carbón y sus trabajadores ganen igual o más en una actividad de energías limpias», comentó. La salida a ello sería a través de la energía solar, por ejemplo, pero con garantías del gobierno para proteger a los empresarios en dicha transformación. «No se sacrifica el desarrollo sino que se fortalece la transición productiva».
El candidato del Pacto Histórico agregó que estos procesos son paulatinos, y no será de la noche a la mañana que se logre un cambio social y económico que alivie a los colombianos.
«Es un tránsito a una economía productiva que posibilita que la sociedad colombiana salga del hambre, y enriquecerse de manera generalizada y no particular, para unos cuantos», puntualizó.



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