Como parte de la celebración de los 156 años de la fundación del municipio de Pensilvania (Caldas), se presentó el libro “Caleidoscopio de la vida campesina. Por los caminos de la arriería”, que muestra parte de la historia y cotidianidad de los arrieros, que decidieron contar sus historias y difundir su trabajo en este oficio.
Carlos Alberto Buriticá (docente de la institución educativa John F. Kennedy de Pensilvania), director del proyecto de investigación para la elaboración del libro, comentó que el proceso se hizo con una etnografía, es decir un análisis informativo que trata de narrar el entorno donde viven los arrieros.
Tras varias entrevistas y recorridos por las rutas de estos trabajadores del campo, el libro fue mostrado a los arrieros para que dieran su visto bueno y así garantizar la veracidad de las narraciones.
En el texto se encuentran capítulos como:
- Animales asociados con la arriería.
- El viaje del arriero.
- Lugares de arriería.
- Economía de la arriería.
- Herramientas de la arriería.
- Historia de la arriería.
- Paisajes de la arriería.
Este es un proyecto de largo aliento que comenzó hace 5 años con los vigías de patrimonio del municipio, cuando se presentó el primer tomo denominado “Anatomía del bus escalera”. Este es el segundo tomo y el tercero, que espera la financiación de la Gobernación de Caldas, se llama “La finca”.
El libro fue financiado con recursos del impuesto de telefonía, y recibió el acompañamiento de la Secretaría de Cultura de Caldas. Actualmente hay 20 ejemplares impresos que se llevarán a bibliotecas locales.
Indumentaria del arriero
Durante la presentación del libro se expuso la indumentaria típica del arriero que consta de:
El sombrero, llamado barbisio, es un sombrero de pelo, muy pesado, para que cuando ellos tengan que levantar bultos o caminar por distancias largas el viento no lo eleve.
Traje de dril, es una tela que tiene la facilidad de que si se moja se escurre y seca muy rápido. Muy útil para cuando el arriero tiene que hacer largos viajes con las mulas en el invierno, el pantalón no pesa ni incomoda.

Las camisas por lo general son de manga corta, para hacer más fácil la manipulación de bultos o cultivos.
Las botas son una evolución pues antes el arriero utilizaba alpargatas de cabuya con correas de cuero, pero al dejar de ser fabricadas, se empezaron a usar botas. Se utilizaban para movilizar ganado o mulas, y después el arriero se ponía sus alpargatas y salía a pasear. También eran fáciles de lavar y secar.
La mulera es el elemento más característico hecho de lona y reforzado con cuero en el cuello. Es impermeable.
El tapapinches o delantal, esta hecho de cuero por fuera y lona en el interior, y lleva remaches de seguridad y decoración. Se usaba para proteger las partes nobles de arriero en caso de que la mula lo pateara y para no desgastar el pantalón cuando el arriero cargara bultos.
El cinturón es ancho y de allí se colgaban el machete de 22 pulgadas y un estuche con navaja, para arreglar los cascos de las mulas, que tenía una hoja bien afilada, ancha y curva.
El carriel o bolso con varios bolsillos. El arriero tenía dos: uno para su trabajo y otro para su vida social.
Si quiere conocer más de este bello trabajo, vea aquí el libro completo:



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