Tres países del continente americano (Colombia, Haití y Honduras) aparecen en el mapa de puntos críticos de hambre, según un informe de alerta de la FAO que advierte sobre la posibilidad de que la inseguridad alimentaria se deteriore, aún más, en estos y otros 17 países del mundo.
Haití afronta una crisis económica, caracterizada por un debilitamiento la moneda y la inflación que han llevado a una importante reducción del poder adquisitivo de hogares empobrecidos y vulnerables, y tanto en Honduras como en Colombia, aunque hay cierta recuperación después del 2020, aún no hay suficientes oportunidades de empleo y preocupa el aumento de precios que contrasta con la disminución del poder adquisitivo de los ciudadanos.
Adicionalmente, Colombia se encuentra entre los ocho países con graves afectaciones humanitarias y restricciones en el acceso a medios de vida, por causa de los conflictos armados. En este grupo también se encuentran la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Myanmar, Nigeria, Somalia, Sudan del Sur y Yemen.
El documento señala que la inseguridad alimentaria en Colombia puede deteriorarse por causa de una combinación de factores como la inestabilidad política, el impacto migratorio y el desplazamiento forzado interno.

Según un informe de necesidades humanitarias de 2022, 7.3 millones de colombianos sufren de inseguridad alimentaria y necesitan asistencia para este año. Por su parte, cerca el 64% de migrantes venezolanos, es decir 1.1 millones de personas tenían inseguridad alimentaria para julio de 2021, y 14% de ellos estaba en situación de inseguridad severa.
La situación alimentaria de los migrantes es una de las que más preocupa. En Ecuador hay 500 mil personas y en Perú 1.3 millones de venezolanos en riesgo.
La agricultura es la clave
Entre las recomendaciones que da la FAO se destaca la necesidad de apoyo a los productores agropecuarios, sus animales, y la garantía de semillas e insumos.
En el caso de Colombia se instó a:
- Suministrar insumos agrícolas esenciales para la supervivencia de los animales y el mantenimiento de la producción agrícola (alimento para animales, insumos veterinarios, semillas y fertilizantes).
- Brindar asistencia técnica para la producción y conservación de alimentos para animales (ensilados, henificados y concentrados artesanales), la preparación de fertilizantes con insumos locales y establecimiento de bancos de semillas.
- Distribuir subsidios a las personas más vulnerables en áreas rurales y urbanas, para mitigar el impacto de los aumentos esperados en los precios de los alimentos en la seguridad alimentaria.
- Rehabilitar los sistemas de agua y establecer áreas para la producción rápida de alimentos y forraje.
- Aumentar los ingresos de los hogares y el empleo local, preservando los medios de vida agrícolas, para mitigar la inflación que afecta el acceso a los alimentos y apoyar el suministro a los mercados locales.
La totalidad del informe (en inglés) se puede ver en: https://www.fao.org/3/cb8376en/cb8376en.pdf



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